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Herramienta Eficaz de Aprendizaje

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Aprendemos jugando. Desde chicos adquirimos las conductas fundamentales de los grupos a los que pertenecemos mediante el juego.  

Basta ver a un niño interactuar con sus juguetes para tener una idea de lo que está aconteciendo en su sistema nervioso central y de la maravilla que significan las asociaciones que empieza a descubrir. Cuando la actividad lúdica involucra a otros niños, cuando el juego se lleva a cabo entre varios, su ser recibe una infinidad de estímulos, pues es precisamente ahí donde el aprendizaje social adquiere su compleja jerarquía.

El juego es divertido, por eso permite adquirir conocimientos, habilidades y actitudes que sin él costarían más tiempo y esfuerzo; el juego permite darle la vuelta -o al menos retardar la llegada- al cansancio y al aburrimiento.

Es por esto que muchas actividades con un alto grado de dificultad se enseñan y se practican en simuladores, pues imitan la realidad en un ambiente divertido y seguro. Los simuladores diseñados para preparar a los astronautas, por ejemplo, tienen la ventaja de que en ellos es posible controlar algunas de las variables a las que los tripulantes estarán expuestos en el espacio exterior. El entrenamiento de los atletas de alto rendimiento depende fundamentalmente de los simuladores, pues se incluyen una y otra vez situaciones que presumiblemente deberán esgrimir en su encuentro con la realidad, cosa que ocurre en el 99% de las ocasiones. Los simuladores han permitido grandes avances en varios campos del saber humano y la administración de los negocios y de las empresas no es la excepción.

Peter Senge en La Quinta Disciplina dice: “Las aptitudes de equipo son más difíciles de desarrollar que las aptitudes individuales. Por eso los equipos inteligentes necesitan campos de entrenamiento, ámbitos de práctica conjunta para desarrollar sus aptitudes colectivas de aprendizaje. La ausencia casi total de prácticas o ensayos es un factor predominante para impedir que la mayoría de los equipos de administración sean unidades efectivas”.

Existe una necesidad imperiosa de gente que cuente con las habilidades suficientes para ejercer liderazgo con visión sistémica; se percibe falta de trabajo en equipo y de capacidad para seguir aprendiendo en las organizaciones, además de la carencia del sentido lúdico del trabajo y de la vida, todo lo cual juega en contra de los objetivos y metas institucionales… ¿Cuántos descalabros podrían haberse evitado si en su momento y lugar hubiesen estado presentes estos elementos?

En los últimos capítulos de La Quinta Disciplina en la Práctica, libro escrito, compilado y coordinado por Senge en cooperación con varios colegas, se habla de un simulador para mantenimiento en Dupont y de un laboratorio de entrenamiento que dota a la organización de lo necesario para convertirla en lo que Peter Senge denomina organización que aprende o inteligente.

De ahí la relevancia de los Simuladores Vivenciales que pretenden ayudar a las organizaciones mexicanas y extranjeras a satisfacer la necesidad de convertirse en una “organización inteligente”, sin importar su giro, ya sea del sector privado o de entidades gubernamentales. Además, como individuos responsables debemos de preocuparnos por el manejo eficiente de nuestros propios recursos para el bien de la familia, de ahí el simulador que aborda las finanzas personales.

Los Simuladores Vivenciales Le Tableau y el Simulador BS-Skills Business Simulations se fueron gestando con bases científicas y de experiencia, para definir su concepto e integrar así sus diferentes elementos. Además, se siguió un método riguroso para mejorar las partes de los juegos, todo ello con la premisa de salvaguardar las siguientes características: unos juegos que permitieran (y exigieran) la comunicación interpersonal, el trabajo en equipo y que muestren a los participantes, en todo momento, una visión panorámica (sistémica) de la empresa o entidad pública en su conjunto, en la que claramente se vean los efectos de las decisiones que se van tomando a lo largo del mismo. Todo esto aplicable también a las finanzas de la persona en su vida diaria.

Con Simuladores de Negocios se transmite de una manera eficaz el conocimiento, sin perder de vista los conocimientos previos de los asistentes a lo largo de las simulaciones. David Ausubel en relación con el Aprendizaje Significativo dice: “Cuando la discriminabilidad entre el material de aprendizaje nuevo y las ideas establecidas en la estructura cognoscitiva es inadecuada por la inestabilidad o la ambigüedad del conocimiento previo, organizadores comparativos que bosquejen explícitamente las semejanzas y las diferencias entre ambos conjuntos de ideas pueden mejorar significativamente la discriminabilidad y, con ello facilitar el aprendizaje y la retención”.

Creemos firmemente que estas herramientas llenan un hueco que había en las organizaciones, el cual les impedía visualizar la manera de integrarse como equipo ganador o como persona exitosa. La parte lúdica que involucra un Simulador, dan la oportunidad de divertirse enormemente, privilegio que deseamos compartir con todos los que estén dispuestos a entrarle al juego… ¡Sólo hay que seguir las instrucciones!

 

 Fernando Durán Barbaray
 Director General Clave Consultores S.A. de C.V.
 sitio web: www.iclave.com
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