La carta

Una persona se había ido de viaje a Estados Unidos, y en una tienda departamental, sabiendo que su novia necesitaba unos lentes oscuros, le compró unos muy bonitos, la vendedora se los envolvió para regalo, él se distrajo y se llevó por equivocación otra cajita envuelta que estaba junto y que era muy parecida a la que él había comprado. Escribió una carta y sin revisar la envoltura, envió el paquete a su novia. Cuando ella recibe el paquete se queda muy sorprendida al notar que recibió unos calzones femeninos con la siguiente carta:

Mi amor:

Espero que te guste este regalo, sobre todo por la falta que te hacen, pues ya llevabas mucho tiempo con los otros y se deben cambiar de vez en cuando. Espero que le haya atinado al modelo, la vendedora me dijo que son de la última moda y me enseñó los suyos que eran iguales. 
Para darme cuenta si eran ligeros, me los probé yo mismo y la vendedora se rió mucho pues estos modelos femeninos no quedan bien en los hombres.

Una mujer que estaba ahí me los pidió y cuando se los probó se le veían de maravilla, así que te los compré.
Póntelos y enséñaselos a todo mundo para ver que opinan. Al principio te sentirás un poco rara, luego de estar acostumbrada a usar viejos o sin usar nada. Si te quedan chicos me dices y los cambio, pues no quiero que te vayan a quedar marcados cerca de esos cachetes. Ya me urge vértelos puestos. Que no se diga que no pensé en el regalo. Te veo pronto.

Moraleja: Como cada cliente es diferente, revisa muy bien cada cotización antes de enviarla para que contenga específicamente la necesidad del cliente que se está contactando y no la de alguien más.